Hoy
les voy a contar de un proyecto artístico que comenzó en Mechelen, Belgica y
que tengo conocimiento por una amiga muy querida que se instalo a vivir allí hace
unos años atrás.
En
2014 se puso en marcha un proyecto llamado De Mensen Maken de Stad, que podría
traducirse como “La gente hace la ciudad”.
No
se trató simplemente de decorar paredes, sino de poner en primer plano las
historias de a quienes habitan Mechelen. El proyecto se desarrolló en el marco
de las actividades vinculadas a la diversidad de la ciudad y trabajó con
relatos de habitantes, espacios públicos, fotografías, exposiciones y arte
urbano.
La
idea, sencilla y enorme a la vez, era recuperar las historias de quienes
habitan la ciudad y hacerlas visibles en los espacios que todos comparten.
Porque
una ciudad no está hecha solamente de edificios, plazas, iglesias y calles. También
son sus recorridos, sus espacios públicos, de quienes llegaron hace mucho y de
quienes llegaron hace poco y de las historias que a veces no aparecen en
ninguna guía turística.
El proyecto reunió relatos de habitantes de distintos orígenes y los llevó al espacio público a través de fotografías, exposiciones y también intervenciones artísticas en las paredes de la ciudad
Entre
las paredes de Mechelen aparecen rostros, personajes, colores, dibujos y
murales. El arte urbano no está allí solamente para embellecer. También parece
decir que acá hay una historia que merece ser mirada.
Uno de los trabajos vinculados al proyecto es el de Jonas Tuch, quien realizó retratos de personas relacionados con la ciudad. Su mural utiliza una paleta limitada de azul, naranja, negro y blanco, y muchos de sus trazos fueron realizados con pincel. Cada retrato habla, de alguna manera, de la relación entre esa persona y Mechelen.
Después
de conocer este proyecto, ya no veo un mural solamente como un mural. Me
pregunto quién está detrás, qué historia cuenta, por qué está allí,etc
Seguramente nuestras ciudades también estén llenas de historias escondidas, historias que no aparecen en los mapas ni en las guías, pero que están ahí, esperando que alguien las mire.
Porque
al final, una ciudad no es solamente el lugar que habitamos, es también todo
aquello que dejamos en ella. Pequeñas huellas que van construyendo ese lugar que sentimos
nuestro.
Y
entonces ahora entiendo algo mas y es que sí, la gente hace la ciudad.
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