En la búsqueda de una vida larga y saludable, a menudo nos encontramos bombardeados con consejos contradictorios y soluciones rápidas que prometen resultados milagrosos.
Sin embargo, ¿qué pasaría si hubiera una forma probada y respaldada por la ciencia para vivir una vida plena hasta los 100 años?
Este es el enfoque que Dan Buettner, explorador y escritor de National Geographic, ha llevado a cabo a través de su trabajo en la serie de Netflix "Vivir 100 años".
Dan Buettner es un autor, conferencista, explorador y emprendedor estadounidense, conocido por sus proyectos centrados en la longevidad, la salud y la felicidad. Buettner ha pasado décadas estudiando las comunidades alrededor del mundo donde las personas viven vidas notoriamente largas y saludables, conocidas como "zonas azules".
Las zonas azules son regiones del mundo donde las personas viven
significativamente más tiempo que el promedio global y tienen una calidad de
vida excepcional.
Buettner descubrió que en lugares como Okinawa (Japón), Loma Linda (California), Cerdeña (Italia), Ikaria (Grecia) y la península de Nicoya (Costa Rica), la gente superaba los 90 años y muchos de ellos llegaban a los 100.
A
través de su trabajo, Buettner ha identificado patrones comunes en la dieta, el
estilo de vida y la mentalidad de estas comunidades, que contribuyen a su
longevidad. Es por ello que para simplificar todo su registro dividió todo su
saber en la regla de Power Nine.
Cómo
se compone la regla de Power Nine:
Movimiento
diario: Buettner asegura que las personas que residen en las zonas
azules viven más porque están en constante movimiento. No se estancan y a
diario realizan diferentes actividades que preservan su mente activa. El
ejercicio diario, generalmente en forma de actividades cotidianas como caminar,
jardinería o trabajar en el hogar, es una parte fundamental de la vida en las
zonas azules.
Manejo
del estrés: las sociedades que están sumergidas en la vorágine constante de los
días pueden provocar serios problemas de estrés a largo plazo y esto
repercute en la salud con enfermedades cardiovasculares y otros problemas. Es
por ello que los habitantes de las cinco zonas azules intentan vivir sin
preocupación (o al menos liberados de problemas que no requieran una atención
plena).
“Lo
que las personas más longevas del mundo tienen y nosotros no tenemos son
rutinas para deshacerse de ese estrés. Los habitantes de Okinawa se toman unos
momentos cada día para recordar a sus antepasados, los adventistas oran, los
ikarianos toman una siesta y los sardos disfrutan de la hora feliz”, señaló el
colaborador de National Geographic.
Tener
objetivos: Buettner aseguró que las personas que habitan dentro de las
cinco zonas azules se levantan todos los días y reflexionan sobre su motivo
en esta vida. Es por ello que el propósito de permanecer en la Tierra por algo
en particular o por alguien alienta su espíritu de felicidad y continuidad.
Menú
a base de plantas: la dieta a base de vegetales es la preferida por estas regiones.
Las personas en las zonas azules consumen principalmente alimentos naturales y
frescos, como frutas, verduras, granos enteros, legumbres y frutos secos. La
moderación en el consumo de carne y productos lácteos también es común.
Regla
del 80 por ciento: a medida que avanza el día, los habitantes de las zonas
azules disminuyen la cantidad de alimento que comen. Esto se conoce como la
regla del 80 por ciento, por la cual, solo desayunan y almuerzan en abundancia
pero hasta sentirse saciados y no llenos. Con el correr de las horas consumen
pequeñas porciones y a la noche su menú se ve reducido drásticamente.
La
familia ante todo: en estos lugares el afecto hacia la familia es casi una
religión. “Los centenarios exitosos en las zonas azules dan prioridad a sus
familias. Esto significa mantener a los padres y abuelos ancianos cerca o en
casa. También reduce las tasas de enfermedad y mortalidad de los niños en
el hogar”, señaló.
Conexiones
sociales fuertes: los vínculos de amistad hacen que la persona encuentre un
otro con quien expresarse y desarrollar sus expectativas. Las relaciones
sólidas con amigos, familiares y la comunidad en general son una parte integral
de la vida en las zonas azules. El apoyo mutuo y el sentido de pertenencia contribuyen
significativamente a la salud y la longevidad.
Pertenecer
a un grupo: el sentido de pertenencia y la identidad son simbolismos que
calan fuerte dentro de una persona y mucho más si se rigen bajo grupos
ciudadanos que acompañen los mismos ideales. Un entorno saludable y que
abogue por hábitos positivos, ayuda al bienestar y a una longevidad mucho
más acompañada.
Propósito
y sentido de vida: Las personas en las zonas azules suelen tener un propósito
claro en la vida y dedican tiempo a actividades que les brindan satisfacción y
significado.
"Vivir
100 años" de Netflix
Netflix
ha lanzado una serie fascinante que nos lleva a un viaje alrededor del mundo en
busca de los secretos de la longevidad. "Vivir 100 años" nos invita a
descubrir las prácticas que promueven una vida larga y saludable en diferentes
partes del mundo, cada episodio ofrece una visión única de cómo podemos mejorar
nuestra propia salud y bienestar.
Una de las lecciones más importantes que podemos aprender de "Vivir 100 años" es que la longevidad no se trata solo de la genética, sino también de las elecciones que hacemos en nuestra vida diaria y nos inspira a adoptar un enfoque más holístico de nuestra salud y bienestar.
También
nos recuerda la importancia de conectar con nuestra comunidad, encontrar un
propósito significativo en la vida y disfrutar de las pequeñas cosas que nos
traen alegría. Al integrar estos elementos en nuestras vidas, no solo podemos
aumentar nuestra esperanza de vida, sino también nuestra calidad de vida en
general.
Esta
serie no solo nos educa sobre los secretos de la longevidad, sino que también
nos inspira a hacer cambios positivos en nuestras propias vidas para vivir más
y mejor.




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