La Estancia Túnel está ubicada a orillas del Canal Beagle, a solo 6 km al este de la ciudad de Ushuaia.
Su
nombre proviene de una antigua fábrica de toneles (barriles) de madera
instalada originalmente en la zona para ser enviados a Mendoza y utilizados en
la industria vitivinícola.
Tanto
la Estancia Túnel y el río encajonado son dos lugares de fácil
acceso, cercanos a la ciudad y con panorámicas increíbles al Canal Beagle,
la ciudad de Ushuaia y las montañas que la rodean.
El
acceso al sendero que conduce a Estancia Túnel se encuentra al final de la ruta
de ripio que bordea la costa, donde se alza una baliza denominada “Escarpados”,
justo al final del camino a la Reserva Natural de Playa Larga, exactamente
a 4kms de la ciudad de Ushuaia.
Es
una caminata costera de poca complejidad, con muy poco desnivel y en casi todo
su recorrido se va bordeando al Canal Beagle. El sendero se encuentra bastante marcado, por
lo que es casi imposible de perderse.
Luego
de 1km después de iniciar la caminata por el bosque se llega a un
descampado donde se puede descansar y apreciar el paisaje. El terreno del
bosque es ondulante y en algunos sectores hay raíces y pendientes suaves, por
lo que es necesario contar con un buen calzado para evitar resbalarse.
Continuando
por el sendero, debemos cruzar un arroyo, bordear la costa, y finalmente
descender por una ladera suave que lleva hasta la Estancia Túnel.
La
Estancia marca la mitad del camino, desde ahí el sendero continua
bordeando el canal, atravesando bosques y descampados hasta llegar al Rio
Encajonado. Desde ahí se obtiene una gran panorámica al Canal de
Beagle y de fondo la ciudad de Ushuaia.
La historia
de este lugar comienza en el año 1900 cuando un ciudadano francés llamado
George Gagay llego a la ciudad de Ushuaia para montar allí una estancia
dedicada a la producción de toneles, aprovechando la abundancia y calidad de la
madera de lenga, un árbol nativo de la región de la Patagonia.
Durante casi
una década, la estancia fue un punto de actividad económica relevante para la
zona hasta el año 1909 cuando el cargamento a vapor que traía las maquinarias y
los empleados se incendio perdiendo la vida de decenas de personas y quedando
la estancia abandonada.
Tras
el cese de la fábrica de toneles, la emblemática familia Beban arrendó las
tierras al Estado en 1917. Instalaron un aserradero rentable y construyeron
galpones, muelles y la casa principal, consolidándolo como punto de explotación
maderera.
Décadas
más tarde, la propiedad fue adquirida por Saturnino Pastoriza, un antiguo
poblador de la región, para producción de ganado vacuno y corderos, cuando
todavía el camino no llegaba a Baliza Escarpados. Desde entonces, el predio de aproximadamente 2500
hectáreas quedó en manos de su familia.
La estancia ya no se encuentra en operaciones,
pero es un sitio histórico y de gran interés natural. Se pueden observar los
vestigios de la casa principal y uno de los galpones antiguos.






















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