Una
de las estrategias más efectivas en la guerra es: dividir. Y para dividir, hay
que atacar cosas como la identidad, las creencias, los valores, las costumbres
y las tradiciones, y hacerlo de manera progresiva, ya que nadie cambia a una
generación de la noche a la mañana.
Históricamente, occidente ha sido conocido por el alto apego a valores como la
familia, la libertad, el trabajo, el respeto mutuo, la libertad de pensamiento,
la democracia, entre otros.
Con
el correr del tiempo hemos ido abandonando nuestra identidad, dando por
sentados nuestros valores, dejando en el pasado nuestros principios y
descuidando nuestra libertad. Occidente se debilita desde adentro cuando atacan
nuestras tradiciones, nuestras instituciones, usando la democracia en nuestra
propia contra.
Por
eso la importancia de los liderazgos políticos o de cualquier otra índole, son
claves para la vida en sociedad. Cuando no hay liderazgos, los tiranos
triunfan. Cuando desconocemos la importancia de los liderazgos, los tiranos triunfan.
Cuando criticamos nuestros liderazgos de manera irracional, los tiranos
triunfan. Sin liderazgo, cualquier barco en medio del océano va con la marea.
SEAMOS FELICES MIENTRAS PODAMOS

Comentarios
Publicar un comentario